El buen vivir (Maytte)

“La mayor parte del tiempo vivimos en función de todo lo que tenemos que hacer o resolver cada día, librando continuas y duras batallas con nosotros mismos o contra otros”

Hace un par de días me levanté muy temprano a preparar el tema de una conferencia que tendría en las horas de la tarde, y como disponía de tiempo, tuve la oportunidad de disfrutar de la salida del Sol desde la ventana del hotel donde estaba hospedada. Me pareció increíble tener el tiempo para poder contemplar tal despliegue de luz y color. Pero lo que más me sorprendió fue que, al mirar hacia la calle, ninguna persona levantaba la vista para observarlo, todos caminaban apresuradamente, como si de esta manera pudieran acelerar el tiempo y llegar más rápido a donde se dirigían.

Para mí, fue una campanada, una señal de alerta de que vivimos atrapados por la rutina diaria, que nos impide reconocer y disfrutar todo lo que sucede alrededor; y de que es necesario detenernos un poco para atender las cosas verdaderamente importantes de la vida.

El gesto me dio el espacio necesario para reflexionar en que la vida se nos pasa rápidamente entre la toma de una decisión que puede mejorar nuestra calidad de vida y el tiempo que nos lleva volverla una acción concreta; entre el deseo inusitado de hacer algo y el momento de realizarlo, o simplemente esperando el momento ideal o las condiciones que supuestamente necesitamos para lograr, al fin, lo que tanto deseamos… posponemos y posponemos, como si muy en el fondo de nosotros creyésemos que tendremos el tiempo para hacerlo en otro momento, o como si pensáramos que las cosas ocurrirán sin que tengamos que hacer algo concreto para que así sea. Pero lo cierto es que, muchas veces sin ninguna conciencia, dejamos que el tiempo se nos pase, sin que busquemos los elementos o las condiciones favorables y necesarias para tener o construir la vida que queremos.

La mayor parte del tiempo vivimos en función de todo lo que tenemos que hacer o resolver cada día, librando continuas y duras batallas con nosotros mismos o contra otros llenos de frustración e insatisfacción, lamentándonos por lo que nos ha tocado vivir y, peor aún, sintiéndonos mal por lo que tienen otros, quienes, desde lejos, tienen la vida que deseamos para nosotros, perdiendo, así, la posibilidad de reconocer y resaltar todos los elementos buenos, agradables, mágicos, importantes y especiales que también forman parte de nuestra vida.

Claves del buen vivir

Valora todo lo bueno que te sucede cada día. No permitas que el estrés por cumplir con tus metas materiales, los asuntos pendientes y el exceso de responsabilidades confunda tus prioridades y te impida detenerte unos minutos para valorar y disfrutar de todo lo bueno que te suceda durante el día.

Confía en que eres capaz de conseguir tus metas. Sueña en grande, sin limitaciones ni temores, sé perseverante para que ningún obstáculo te detenga y fortalece la voluntad para que tengas la fuerza necesaria para trabajar hasta conseguirlas. Recuerda mantenerte abierto y atento para rectificar el camino que elegiste en caso de que sea necesario.

Mantente despierto. Cambia tu actitud, llénate de pensamientos y sentimientos positivos y de calidad que te hagan sentir optimista. Deja de esperar y comienza a actuar. El camino se recorre paso a paso.

por MAYTTE DOMINGO 22 DE NOVIEMBRE DE 2009 Revista Estampas
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Una respuesta

  1. hola maytte, hace cerca d 1 año q t vi por primera vez y m encanto tu programa, m siento diferente y estoy aprendiendo muchas cosas, a diario t veo y doy gracias a dios por permitirme gozar de esta experiencia tan maravillosa, gracias por existir

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