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Es hora de perdonar (Maytte)

Perdónate a ti mismo por los errores y las equivocaciones del pasado y levántate para comenzar de nuevo

Y como también es tiempo de reconciliación, voy a compartir esta historia contigo…

“No hace mucho tiempo, dos hermanos que vivían en granjas adyacentes separadas sólo por un pequeño arroyo, cayeron en conflicto. Durante 40 años habían trabajado juntos hombro con hombro, compartiendo la maquinaria e intercambiando semillas, cosechas y trabajo en forma continua. El conflicto comenzó por un pequeño malentendido que fue creciendo hasta que un día explotó, en un intercambio de hirientes y duras palabras, seguido de semanas de silencio.

Entró el invierno y el día de Navidad tocó a la puerta de Luis un hombre con herramientas de carpintero.

‘Estoy buscando trabajo -dijo el extraño. Quizá usted requiera una pequeña reparación y yo pueda ayudarle’.

‘Sí -dijo Luis. Tengo un trabajo para usted. Mire al otro lado del arroyo, hacia aquella granja: ahí vive mi vecino, bueno, de hecho es mi hermano menor. ¿Ve esa pila de maderos? Bueno, quiero que me construya una cerca de dos metros de alta, ¡no quiero verlo nunca más!’.

El carpintero le dijo: ‘Entiendo la situación, présteme clavos y una pala y hoy mismo tendrá listo su trabajo’.

El hermano mayor le dio todos los materiales al hombre y dejo la granja por el resto del día para comprar los regalos de Navidad.

El carpintero trabajó duro, cortando, clavando y midiendo. Ya cerca del anochecer el granjero estaba de regreso y se cruzó con su hermano menor en el camino, éste le sonrió y su familia lo saludó efusivamente. Extrañado al no entender la actitud de su hermano, apuró el paso y al llegar a la granja se quedó con la boca abierta. No había ninguna cerca de dos metros para separarlos.

En su lugar había un bello puente que unía las granjas a través del arroyo. Era una fina pieza de arte, con pasamanos y todo.

En ese momento llegó su hermano menor, y abrazándolo le dijo: ‘¡Eres un gran tipo! Mira que construir este gran puente después de lo que te he hecho y dicho. Cuando vi semejante puente fui corriendo al pueblo a comprar lo necesario para que celebremos la cena de Navidad juntos. El hermano mayor aceptó y fue a buscar al carpintero para pagarle, pero sólo encontró una nota que decía: ‘Disculpe, no pude esperarlo, pues tenía muchos más puentes que construir, que lo disfruten'”.

 Aprovecha la presencia de buenos sentimientos para dejar el pasado atrás. Toma la decisión valiente de perdonar y llenarte de amor.

No olvides que es la vida, cuando perdonamos desde el corazón, la que suelta los nuditos que nos mantuvieron atados al pasado. Perdónate a ti mismo por los errores y las equivocaciones del pasado y levántate para comenzar un presente nuevo y renovado.

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