El pulso de la vida

Es muy importante entender de qué trata esta vida. Creo que es imposible exagerar la importancia de poder captar verdaderamente lo que esto significa. Como seres humanos, tenemos un cerebro asombroso, un talento increíble. Podemos llevar a cabo muchas cosas, casi demasiadas. Gracias a que estamos vivos podemos experimentar paz y alegría. Podemos ir a la Luna y crear estaciones espaciales. Podemos escudriñar los lejanos e insondables confines del universo. Y también debido a que estamos vivos podemos crear guerras, diezmar este planeta y hacer imposible que algo exista.

Los teléfonos móviles han salvado muchas vidas. Pero la misma tecnología que está salvando tantas vidas se utiliza también en armas y en un sistema de entrega de armamento que está arrasando más vidas de las que salva. Además el salvamento podría suceder a lo largo de un año, pero la destrucción ocurre en unos pocos días.

Así que es evidente que tenemos que elegir. ¿Y cuál debería ser nuestra elección? Bien, para ponerlo en contexto, hay un lugar al que puedes ir que en realidad no es real, es virtual. En él puedes crearte una nueva personalidad, puedes volar y hacer todo lo que siempre has deseado pero nunca has podido hacer, pero sólo de manera virtual, no real. En ese lugar la gente compra apartamentos y sofás para amueblarlos. Pero cuando compras ese apartamento virtual y el mobiliario, pagas con dinero real. Es un negocio de un millón de dólares al día, 365 millones al año. Y sigue creciendo. ¡Incluso hay gente que se conoce en ese lugar virtual y se casa!

Yo traigo un mensaje que trata de la realidad, un mensaje que dice:

“Lo que estás buscando está dentro de ti”.

¿Quién eres tú? ¿Qué eres? ¿Cuál es tu centro? En estos tiempos necesitamos saberlo más que nunca. Si no, aunque nuestras elecciones sean virtuales o ficticias, las consecuencias serán reales. Desgraciadamente, las consecuencias son siempre reales.

¿Cuál es tu verdadero potencial? Hay un poder, una belleza, que reside en nuestro interior. Cuando me vuelvo hacia dentro, mi corazón se llena de alegría, de paz. Tengo que elegir eso cada día, porque en este mundo la distinción entre lo virtual y lo real se puede hacer muy difusa. Y yo elijo la realidad, porque es muchísimo más hermosa.

Un escritor indio llamado Tulsidas dijo una vez: “Todo cuanto ves es ilusión. Todo lo que pueden abarcar tus ojos es ilusión. Si quieres la realidad, vuélvete hacia dentro”. El problema es que no nos gusta lo que vemos, pero no entendemos por qué. Así que creamos un mundo alternativo en el que nuestras fantasías puedan hacerse reales. Personas como Tulsidas han dicho: “Vuélvete hacia dentro y todas tus fantasías se harán realidad. El deseo más verdadero se hará real”. Pero tenemos que elegir. Cada día debemos elegir.

La realidad es hermosa. No intentes medirla, porque la plenitud, la alegría, el amor, la comprensión, no se pueden medir. No hay una medida para hacerlo. Comprende, abre tu corazón, mira hacia dentro y contempla lo hermoso que es. Siente tu vida llena de alegría, de gratitud, no de explicaciones o ideas. Esto es realidad; no hacen falta fórmulas ni filosofías para recibir verdaderamente el regalo cada día.

Tú eres el recipiente que contiene la satisfacción más dulce, la alegría, el agua pura y clara de la plenitud. Cuando te llenas de eso, estás vivo, porque la vida consiste en eso. Puedes comprender. No tienes por qué estar confundido. Es así de sencillo. Comprende el pulso de la vida.

¡Qué oportunidad tan increíble es elegir esa satisfacción que se da cada día cuando te vuelves hacia dentro! Lo que cuenta no son las luchas que hayas tenido o la lista de fracasos, sino cada éxito que hubo. Tú seguirás cometiendo errores, pero lo bueno es que aquí no se trata de errores ni de fracasos. Lo importante no es lo larga que sea la noche, lo importante es el amanecer. Llega la luz y empieza un nuevo día.

Cortesia de mi Blog Hermano Entuinterior.info y Rawat-Maharaji

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Una respuesta

  1. Y qué justo es, Luis, y natural, que todos, absolutamente todos, independientemente de nuestra condición sociaL, podamos acceder de la misma manera al tesoro más preciado. Sencillamente porque ese tesoro se encuantra en nuestro interior y solo tenemos que descubrirlo.

    Gracias por esta publicación

    Un abrazo

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