• Lo + Más Visto

  • Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

    Únete a otros 4.475 seguidores

  • Archivos

No te preocupes, ocúpate (Maytte)

Las preocupaciones representan una gran pérdida de tiempo, de energía emocional y de tranquilidad, sobre todo cuando lo único que hacemos es darles vueltas en la cabeza una y otra vez, sin pasar a la acción.

Es fácil dejar que las noticias sobre los grandes problemas ecológicos del mundo nos preocupen y nos hagan sentir atemorizados, porque pensamos que la solución está en manos de otros. Pero, mientras los gobiernos y las grandes compañías decidan tomar las medidas necesarias para detener y reparar el daño, somos nosotros los verdaderos perjudicados, los que en verdad podemos comenzar por hacer algo concreto cada día, si somos conscientes y cambiamos algunos hábitos para contribuir a la solución. Millones de personas pueden lograr, con acciones simples y de bajo costo, cambiar y hasta mejorar el panorama.

La solución radica en ocuparse en lugar de preocuparse& ¿Cuál es la diferencia? La preocupación es una respuesta inútil a una situación difícil, puramente emocional que solo provoca estrés y desgaste. Además, cuando uno se preocupa no piensa más que en el problema. Ocuparse, en cambio, es un proceso racional y constructivo, en el que nos convertirnos en parte de la solución, pues dejamos de pensar con temor y comenzamos a buscar, con calma y conciencia, la solución práctica y saludable.

En realidad, todos podemos tomar pequeñas pero constructivas medidas que harán la diferencia, para que nuestra vieja nave espacial recupere su estabilidad y nos siga procurando el bienestar, la abundancia y la vida a nosotros y a las generaciones futuras.

POR DÓNDE COMENZAR
Cambia, desconecta o usa lo menos posible todo lo que despida calor: bombillos incandescentes, calentador de agua, secadora de ropa, aire acondicionado, secador de pelo& No uses más luz de la necesaria, coloca bombillos ahorradores y baja el consumo hasta un 60%. Cambia la potencia, en vez de uno de 100 coloca bombillos de 60 watts y ahorrarás 30% adicional. Enciende el calentador de agua media hora antes de bañarte; mantenerlo prendido es como tener 25 bombillos de alto consumo encendidos al mismo tiempo.

Una nevera con más de 10 años de uso incrementa su consumo en un 35% al mes. Mantén la temperatura recomendada por el fabricante, si la colocas 5° más frío consumirá 25% de energía. No la abras y cierres cada cinco minutos, hazlo cuando estés seguro de lo que quieres y ciérrala lo más pronto posible. Apaga cualquier aparato que consuma electricidad que no estés usando y si es posible, desconéctelo.

No desperdicies el agua. No la dejes correr mientras te cepillas los dientes, te afeitas, te enjabonas, hechas champú o enjabonas los platos. Una familia puede ahorrar hasta 75.000 litros de agua en un año con solo moderar su uso. Cuida las fugas, una llave goteando puede desperdiciar hasta 200 litros de agua. Lavar el carro con manguera gasta 550 litros y con una esponja y un tobo solo 50 litros. Reúne toda la ropa y lava solo una vez a la semana. No botes aceite por el fregadero; un litro de aceite de cocina contamina ¡250.000 litros de agua!

Usa el transporte masivo, la bicicleta o camina. Si manejas, no aceleres o frenes bruscamente, mantén el motor afinado, infla apropiadamente sus cauchos, comparte el carro.

Hay mil cosas que puedes hacer. Tus hijos, amigos y compañeros están observándote, ¡inspíralos!

Anuncios