Vencer el hábito de criticar (Maytte)

“Limpiemos el cristal a través del cual miramos a los demás”

Tenemos el hábito de buscar y resaltar sólo los errores que comete el otro, antes de reconocer los aspectos o las características positivas de su personalidad y comportamiento. Sin darnos cuenta, nos vamos volviendo críticos y exigentes, vivimos haciendo juicios frecuentes sobre los demás, sin habernos dado el tiempo necesario de conocerlos.

¿Cuántas veces, con una gran ligereza de nuestra parte, nos escuchamos haciendo comentarios negativos y sin ninguna conciencia de los efectos que traerán como consecuencia a la vida de esa persona? Como buenos seres humanos, todos tenemos una serie de limitaciones que representan la oportunidad de aprender y de crecer en la medida en que las vayamos superando a lo largo de la vida. Si nos dedicamos a buscar y a resaltar los defectos que tienen otros, es posible que se nos haga más difícil encontrar personas afines con nuestra personalidad y estilo de vida, con quienes podamos compartir un buen momento o el resto de nuestra vida de forma agradable.

Limpiemos el cristal a través del cual observamos a los demás, no dejemos que el prejuicio o la suposición se conviertan en el instrumento que utilicemos para juzgar, analizar o evaluar el comportamiento de los otros. Quiero compartir una sugerencia contigo: aun cuando los errores continúen estando ahí, prueba buscar atentamente los rasgos, las características y los aspectos positivos que también tienen los demás, especialmente si son tus seres queridos, porque, lamentablemente, en la mayoría de los casos, somos más atentos y condescendientes con los extraños que con las personas que apreciamos. Verás como comienza a cambiar tu actitud, tu comportamiento y tu relación con los demás. Vamos, anímate a reconocer todo lo bueno y lo positivo que traen las otras personas a tu vida.

Sólo si somos capaces de reconocer los talentos y las capacidades que tienen las personas con las que nos relacionamos, podremos sumar esfuerzos positivos para mejorar nuestro entorno inmediato, nuestro país y el mundo.

Practica un ejercicio de apreciación hacia tu pareja, con cada uno de tus hijos, con tus amigos y hasta con tus compañeros de trabajo, inclusive puedes intentarlo con ese vecino del que te encuentras distanciado por un malentendido. Pregúntate si ha hecho algo bueno por ti, si te has sentido apoyado, acompañado o querido por esa persona, qué valores o cualidades puedes reconocer en ella. De esta manera podrías catalogar a cada uno de tus seres queridos, desde una perspectiva diferente y mucho más positiva y asertiva.

ALGUNAS SUGERENCIAS…

– Evita criticar y descalificar a los demás, y comienza a reconocer sus cualidades, talentos y esfuerzos positivos.

– Si no tienes algo bueno que decir de alguien, guarda silencio a menos que tu comentario vaya a ser constructivo.

– Cada vez que alguien haga algo por ti, aunque te parezca una acción pequeña y sin importancia, detente y reflexiona a tiempo de que puedas reconocerle y agradecerle su gesto o acción.

 

Anuncios