• Lo + Más Visto

  • Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

    Únete a otros 4.478 seguidores

  • Archivos

El dinero es amor en acción… (Teresa León)

Hoy quiero compartir con ustedes algunas ideas sobre la abundancia y el dinero.

Vivimos en un mundo material, con necesidades materiales que satisfacer. No hay nada malo en querer tener dinero ni en pedírselo a Dios. Lo negativo está en obsesionarse por las posesiones, en darles más importancia que otros principios humanos, en pensar que el valor de una persona está en la cantidad de recursos que produce y posee.

Veamos algunos conceptos. Entre las ideas que se ha manejado por siglos y que muy probablemente queden todavía allí en el inconsciente colectivo están:
el dinero es malo, “siempre” lleva a la perdición los ricos no van al cielo (y “todos” son malos, explotadores, arrogantes, etc.) hay que “luchar” para tener las cosas, “con el sudor de la frente”, “la espiritualidad no tiene que ver con el dinero y la abundancia”, etc.

Te invito a revisar esos conceptos en tu familia, en lo que dices y piensas, en tus actitudes, esos “siempre”, “todos”, “lucha”, espiritualidad versus prosperidad, abundancia material, merecimiento, etc.

Muchos de los conceptos que tenemos sobre la abundancia los adquirimos sin darnos cuenta y desde la infancia, y se han ido afianzando con las situaciones que hemos vivido. Si son adecuados, nos sirven como imán para atraer y vivir en abundancia. Si son negativos, son una barrera que nos impide recibir las riquezas que nuestro Padre Celestial nos quiere dar.

Claro está que hay que buscar un equilibrio entre el materialismo excesivo y la negación de la abundancia.

Podemos reflexionar y afianzar las ideas positivas, como por ejemplo:
Somos hijos de Dios, el creador de toda la abundancia, ¿por qué y para qué negarnos para nosotros la alegría, comodidad, armonía, belleza y prosperidad y la posibilidad de compartir que brinda la abundancia?

La abundancia no sólo es dinero. El dinero es una manifestación externa de nuestra abundancia interna, de la abundancia de buenos pensamientos y acciones, abundancia de creatividad, ingenio, inteligencia, y sobre todo de AMOR por nosotros mismos.

“El dinero es amor en acción”. Es el amor de Dios que se manifiesta en la abundancia que nos quiere regalar. Si nosotros, los humanos quisiéramos darle abundancia y alegría a nuestros hijos, ¿cuánto no nos diera el creador de todo lo que hay?

Lo natural en el universo es la abundancia. No existe vacío, todo se llena de algo. Lo que llamamos escasez es ausencia de algo, pero ese aparente vacío está lleno de pensamientos y de energía de limitación, de freno. Es como tener los puños cerrados. Así como cerramos los puños, nos cerramos a la abundancia por la tensión y el miedo a no tener (o miedo a no usarlo bien o a que nos pase algo malo).

Hay demasiados mensajes a diario sobre crisis económica mundial y nacional. No podemos negar que hay una realidad externa que se está manifestando de esta manera, como menos inversiones, menos confianza en abrir negocios, es decir, como “menos”. Pero también podemos, como hijos de Dios, sacar la cabeza (y el corazón) por encima de las olas de desanimo y de crisis, y buscar conectarnos con la abundancia y la armonía divina.

Recordemos que somos parte de Dios, parte de la abundancia.
Nuestro Padre es la fuente ilimitada de vida, de fuerza y poder, ese poder que no se cansa de mover las olas, de hacer crecer las flores y las maticas casi en cualquier lugar. El asunto está en abrirnos a la abundancia, usarla correcta y honestamente, para bien. ¡Lo merecemos!
¡Gracias Padre por todo lo que nos has dado y por todo lo que estás por darnos!

Anuncios