Claves para mejorar (Maytte)

El problema
Hola, Maytte, me encanta leer tus artículos porque siempre encuentro en ellos una buena reflexión que me motiva o me aclara algo. Mi problema es muy sencillo, pero difícil de solucionar. Desde pequeña me ha gustado complacer y consentir a mis personas queridas, y nunca tuve problema en hacerlo, hasta que ahora, que soy una persona adulta, he comenzado a sentir que alguna de ellas abusan de mi manera de ser. Yo no espero que me devuelvan lo que les he dado, pero no quiero sentirme culpable por tener que dejar de hacerlo, ahora que mi vida ha cambiado y ya tengo mis propias responsabilidades y ocupaciones. ¿Qué puedo hacer para marcar un límite y decirles “no” sin sentirme culpable? Sé que tengo derecho a hacerlo, pero me preocupa dejarlos como a la deriva. Gracias de antemano por tu comentario… M. S.

La solución
Comprendo como te sientes, por eso, es tiempo de que establezcas ciertos límites claros que te permitan mantener una relación más sana con ellos. Esto no significa abandonarlos sino compartir con ellos en términos más equitativos y responsables. Te sugiero que en lugar de disfrazar tus verdaderos pensamientos o sentimientos, te animes a expresarlos, con gentileza y cierta firmeza, sin darles muchas explicaciones y sin mostrarte insegura de hacerlo.

Busca siempre las mejores palabras para decir: “Lo siento mucho, pero no puedo quedar contigo para esa hora porque tengo otro compromiso previo”… No te sientas responsable de la situación del otro. Recuerda que cuando das muchas explicaciones para justificar tu negativa a complacer a la otra persona, muestras inseguridad y le das espacio al otro para seguir dándote razones hasta convencerte de que cambies tu respuesta negativa.

Evita preocuparte por la reacción que tendrá la otra persona cuando digas que no, porque es posible que tu hábito te haga decir, sólo unos segundos después, que lo harás… Recuerda que eres tú quien les enseñas a los demás a respetarte como persona y a valorar tu tiempo y disponibilidad, no te sientas temerosa de un posible rechazo. Fortalece la confianza en ti misma, valórate y siéntete segura para establecer límites firmes que le impidan a los otros manipularte.

Pregúntate qué es lo peor que puede pasar. ¿Te dejarán de querer, se alejarán de ti, se molestará la persona..? Tal vez. Pero también puede suceder que ellos aprendan a respetarte y acepten de buena gana tu negativa sabiendo que detrás de ella existe el mismo cariño y la misma disposición de compartir y cooperar.

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