• Lo + Más Visto

  • Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

    Únete a otros 4.477 seguidores

  • Archivos

Este mes no olvides

Cuidar tus palabras
Recuerda que ellas son poderosas porque pueden ser fuente de crecimiento y consuelo, o de sufrimiento y estancamiento. Por este motivo, conviene utilizarlas bien y no hablar por hablar y sin pensar.
Tan sólo así la comunicación cumplirá su finalidad: abrir puertas y ventanas a una nueva experiencia y a la vida. A través de ellas, podremos conocernos a nosotros mismos y reconocer a los demás.

Soltar el control
Para superar la tendencia a querer controlarlo todo es útil asumir que no siempre podemos salirnos con la nuestra, aceptando que las cosas casi nunca son como uno espera que sean, pero que la vida se enriquece, en parte, de toda esa experiencia. Al descubrir que hay algo que no podemos cambiar, lo mejor es aceptar la situación, aprender lo que haya que aprender y seguir adelante.

Aprender de cada experiencia
Siempre es bueno reflexionar y dedicar un poco de tiempo a conocernos a nosotros mismos. Pero es bueno recordar que nadie llega a ninguna parte si no empieza a dar el primer paso, si no está dispuesto a equivocarse y a abrir su mente para aprender de los errores cometidos. Cada persona tiene sus propias circunstancias, sus metas y sus herramientas específicas. Nadie puede vivir ni disfrutar la vida de otro; sólo podemos transformar y disfrutar la nuestra.

Pasar la página
En muchas ocasiones aceptar que una relación llegó a su final es muy duro, pues implica decir adiós a una persona que ha formado parte de nuestra vida durante mucho tiempo, cambiar de rutina, afrontar los propios miedos y las responsabilidades en soledad… Pero al encontrar el valor para asumir esa situación se obtiene también la cara amable que toda situación difícil tiene. Afrontar el hecho implica sentirse bien con uno mismo y optar por una vida más coherente, dándonos el tiempo necesario para dar el primer paso hacia la recuperación.

Mantener una actitud positiva
La vida es, a veces, muy dura y nos prueba a cada momento, y sólo nos haremos grandes cuando hayamos enfrentado y vencido todos los retos que se nos presenten. Debemos adoptar una actitud de triunfo y entusiasmo para afrontar cada día. Si queremos hacer grandes cosas debemos resistir la influencia de los comentarios negativos de las personas pesimistas y temerosas que nos rodean.

Anuncios