Vivir Mejor: Dulce batata

Este falso tubérculo es una sabrosa elección para acompañar numerosos platos o para ser protagonista por sí solo.

Lejos estaba Cristóbal Colón de saber que esa raíz que llevó a España después de su primer viaje, y no causó buena impresión entre sus contemporáneos, se convertiría en uno de los alimentos más populares, tanto del llamado nuevo como del viejo continente, y se pondría de moda en la nueva cocina del siglo XXI. El navegante la había encontrado en Haití, en donde en lengua taína la llamaban batata, siendo rebautizado en la Península Ibérica como patata de Málaga o boniato, como también se le conoce en muchas partes del mundo.
La raíz era ampliamente consumida por los pobladores de América, quienes conocían y aprovechaban su gran valor nutritivo, desde muchos siglos antes de la Conquista. De hecho, junto con el maíz, la yuca y la papa, constituía la base de la alimentación, incluso de los habitantes de lo que es hoy día Estados Unidos.

Falso tubérculo
La batata (ipomoea batatas) es una convolvulácea. No es un tubérculo en sí, sino una raíz tuberosa que almacena nutrientes. Puede pesar entre 0,5 y 3 kilos y generalmente presenta una forma alargada. Es una planta con más de cuatrocientas variedades, que se diferencian tanto por el color de su piel y de la carne como por su textura, suave o áspera. Las más consumidas son las de pulpa blanca, amarilla y morada.
Investigaciones realizadas indican que la densidad alimenticia de la raíz es muy alta; la mayoría de sus nutrientes son los hidratos de carbono, compuestos por igual por almidones complejos y azúcares simples. Éstos últimos son más numerosos cuanto más madura está la verdura y más tiempo ha estado almacenada; lo cual unido al hecho de que gran parte de su fibra es soluble, hace que sea un alimento de fácil digestión. En esta verdura el contenido de grasas es mínima. Posee gran cantidad de vitaminas y minerales, lo que le proporciona un poderoso efecto antioxidante.

Versátil y combinable
En cuanto a los tipos de recetas que se pueden elaborar con ella, son muchas y variadas, pues su textura y sabor se adaptan perfectamente. Así, puede probarse en sopas y cremas, templada o fría en ensalada; en tortillas y revoltillos; formando parte de las pastas, como es el caso de los ñoquis; con verduras y en hervidos y potajes de todo tipo; cortada en pequeños trozos, escaldada y salteada al estilo oriental; frita y crujiente o rebosada; en masas para rellenar vegetales como calabacín o berenjenas, o para hacer empanadas, crepes, terrinas, buñuelos, croquetas, mouses, soufflés o filetes. En fin, su versatilidad es inmensa.
En cuanto a sus mejores combinaciones, hay que distinguir aquellas donde se busque potenciar sus cualidades, o las que brinden mayor contraste. La batata tiene un sabor peculiar, que oscila entre la papa, la zanahoria, la castaña, y las almendras, y un paladar dulce entre zanahoria y auyama. Así que por afinidad, además de esos ingredientes, combina con nabos, remolacha, champiñones, guisantes, orejones, quesos frescos, pastas, cuscús, bulgur, quinoa, arroz, maíz, entre otros. Por contraste, puede combinarse con ajo, ajoporro, rúcula, tomate, quesos curados y ahumados, espinaca, berro, granada, etc.
Usualmente la batata se asa o se sancocha, y suele cocinarse entera y con la piel, lavándola previamente. No debe comerse cruda. Si se trocea antes de prepararse, lo aconsejable es utilizarla rápidamente o sumergirla en agua para evitar que se oxide y oscurezca.

Alimento popular
El recetario tradicional donde protagoniza esta raíz es tan extenso como el número de países en los que se come.
En Puerto Rico, la cocinan asada, hervida o sancochada. Se consume con queso de hoja (casero) y como acompañante con pescado, carne, pollo o pernil.
En Perú, el camote, como se le denomina, es muy popular, y en muchos platos típicos reemplaza a la papa, siendo parte indispensable de la gastronomía de ese país. Se prepara en forma de fritura y cocida. Destaca como acompañante de los chicharrones, mayormente frito, y del conocido ceviche, en este caso sancochado.
En la República Dominicana, la batata se come de muchas formas: asada, sancochada, con coco en jalea, con piña, con habichuelas con dulce y frita.
En Estados Unidos, esta verdura es muy utilizada de forma caramelizada, como acompañante en la cena del día de Acción de Gracias.
En Cuba, es habitual encontrarla en las celebraciones familiares, ya sea Navidad o fiestas de cumpleaños. Destaca la batata frita o en almíbar. También el puré de boniato, como también se conoce, con ralladura de nuez moscada, para acompañar platos de carne o de otro tipo, de manera similar al puré de papas.
En Argentina, la batata es parte de comidas populares como uno de los ingredientes del puchero (guiso de verduras, papas, maíz, carne etc.) o acompañamientos (batatas fritas o en puré), y también en postre como el conocido “vigilante” que consiste en una porción de queso y una de dulce de batata, muchas veces mezclado con chocolate o con cerezas.
En Indonesia elaboran un dulce de plátano y batata, el kolak pisang ubi. Mientras que en Nueva Zelanda las asan en los hangi, unos hornos excavados en la tierra, bien envueltos en hojas durante varias horas.
En España son muy consumidas asadas, junto con las castañas y también se utilizan en repostería, como los pastissos que se toman en Valencia por Navidad.

Un toque gourmet
En la nueva cocina las posibilidades de la batata son muy amplias. A continuación dos recetas sencillas pero con un toque sofisticado que hace de esta raíz la protagonista de múltiples platos.

Crema de lentejas y batata
Ingredientes
230 gramos de lentejas cocidas
120 gramos de batata
100 gramos de nata
100 mililitros de caldo (carne o verduras)
Jengibre fresco, cúrcuma, pimentón picante, comino, aceite de oliva y sal
Preparación
Cocinar las lentejas con ajoporro, ajo y alguna especia al gusto.
Ponerlas en el vaso de la licuadora.
Incorporar la batata caliente y troceada.
Agregar el caldo, la nata y las especias, así como la sal.
Triturar hasta obtener una crema fina.
Probar para rectificar la sal si fuera necesario, volver a triturar incorporando un hilo de aceite, cantidad al gusto pero sin excesos.
Servir en platos o cuencos individuales.
Decorar con hojas de cilantro picaditas, espolvorear una pizca de pimentón y terminar con unas gotas de aceite de oliva.

Ñoquis de batata
Ingredientes
1kilo de batatas
Harina (la necesaria para que no se pegue)
2 huevos
Preparación
Pelar las batatas y hervir hasta que estén blandas.
Colocarlas en un recipiente y aplastarlas hasta formar un puré.
Agregar los huevos y seguir mezclando.
Incorporar la harina, poco a poco, hasta formar una masa que se pueda estirar sin que se pegue.
Cortar en trocitos y hervirlos 1 minuto, hasta que suban a la superficie.
Servir acompañados con queso de cabra fresco.

Anuncios