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Concentrarse en uno mismo

“El halcón no soportaba la superioridad del águila como excelente cazadora, ya que podía elevarse a grandes alturas desde donde se encontrara, tenía la capacidad de quedar inmóvil en el aire y alcanzar grandes velocidades. Su vista abarcaba grandes distancias, lo que le permitía localizar y focalizar sus objetivos. El plumaje del águila era hermoso y con sus grandes garras podía sujetar firmemente a su presa en pleno vuelo.Tampoco le gustaba el cóndor, pues aunque podía sujetarse en el aire por planeo, era, para su gusto, un ave carroñera y sin estilo, que se disputaba con sus semejantes algunos restos en descomposición. A diferencia del águila, que al menos poseía algunas cualidades, el cóndor carecía de las mismas para cazar y no tenía gracia. Sin embargo, y a pesar de sus limitaciones, cuando abría sus alas era todo un espectáculo para la naturaleza, y eso no lo podía soportar el halcón. El cóndor podía vivir con poco y compartir su mesa con otras aves, así era feliz.

Cada mañana, el halcón emprendía su vuelo sintiéndose superior a ambos. Volaba con gran fortaleza, ágil, raudo y veloz. Siempre queriendo demostrar su superioridad ante los anteriores compañeros, abría sus alas y audaz atacaba a toda clase de aves y a algunos mamíferos de pequeño tamaño.

Así vivía, amargado, solo, tratando de aparentar siempre ser el mejor, hasta el fatídico día cuando emprendió vuelo por el camino equivocado y fue a parar en el vidrio del parabrisas de un camión. Obvio, los halcones tienen la cabeza pequeña, quizás por eso nunca entendió que el águila siempre será águila, incomparable, grande, majestuosa. Y que el cóndor, siempre será cóndor. Ninguno mejor que el otro para la cadena, y cada uno con sus propias necesidades de supervivencia y permanencia en la tierra. Con sus propias cualidades y atributos, porque todos los seres que existen en la tierra son igualmente importantes.

Se puede llegar a ser águila o cóndor, el orden jerárquico no es más que un título y esto poco importa. Lo que no está bien es ser halcón, que aun conociendo su grandeza nunca pudo aceptar las limitaciones o cualidades ajenas y terminó estrellado”.

Concentrémonos en nosotros mismos para que podamos disfrutar de la vida, evitemos tomar a los otros como un punto de referencia para saber cuán felices somos. Alegrémonos con los triunfos ajenos, de esta manera nos sentiremos mejor con la vida.

Copyright © 2011 Estampas, Maytte & CHM (Camino a la Grandeza) Todos los Derechos reservados.

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