¿Cómo comunicar malas noticias?

Con frecuencia, diversas circunstancias de la vida nos enfrentan con la dificultad de tener que comunicar malas noticias a familiares, amigos o según la profesión a clientes o pacientes. En algunos casos las habilidades propias no alcanzan, ya que es necesario tener en cuenta ciertas pautas antes de hablar. Ten en cuenta estos consejos para que comunicar una noticia de este tipo se convierta en una tarea Bien Simple.

Pasos

 

1

Elige el contexto adecuado. Debes lograr que las condiciones estén dadas para poder hablar tranquilamente. Asegúrate de que el diálogo pueda llevarse a cabo en un ambiente oportuno, en el mejor lugar y momento. Comunicar una mala noticia en una fiesta, cumpleaños o reunión de amigos, desde ya, no constituye la mejor opción. Además, evita variables contaminadoras, tales como terceros que se entrometan y modifiquen el vínculo entre tú y el destinatario de la noticia.

 

2

Ponte en el lugar del otro: ten solidaridad emocional. Ten sumo cuidado de que la empatía no obstaculice la comunicación. Evita los extremos: si eres solidario por demás, correrás el riesgo de involucrarte en exceso y de sentirte culpable por la respuesta emocional del otro, pero si eres demasiado frío puedes provocar un efecto de gran dificultad para la aceptación de tu interlocutor y, sin dudas, causarás un daño mayor.

 

3

Cuida las formas. Comunicar una mala noticia no es una tarea sencilla y pareciera que a la hora de hacerlo las palabras no alcanzarán. Sin embargo, deben alcanzar y ser las adecuadas. Evita los rodeos o perderte en los detalles, sólo lograrás generar mayor ansiedad en quien te escucha. Sé lo más claro, preciso, ordenado y sincero posible.

 

4

Contiene la reacción emocional de quien escucha. La recepción de una mala noticia puede desencadenar fuertes emociones en tu interlocutor y es saludable que así sea. Permanece en silencio, al menos en un primer momento, y con la cabeza en alto. De esta manera podrás expresar tu respeto a sus tiempos de reacción.

 

5

Actúa como sostén emocional: suele ocurrir con frecuencia, que al no contar con las herramientas necesarias para contener a otro se genere angustia y se paralice quien da la mala noticia. No dejes que ello te ocurra. Escucha atentamente, otorgando al otro el espacio para que exprese su malestar, disconformidad, enojo o tristeza. Deja que se apoye en ti y sólo en caso de que te lo pida, aconséjalo.

 

6

Ofrece tu ayuda para que quien haya recibido la mala noticia pueda buscar una solución o alternativa para resolver el malestar. Si bien la recepción de la mala noticia puede ser traumática, es importante que puedas colaborar u ofrecer tu ayuda a quien la haya recibido. De este modo, al otro le será más sencillo mantener su fortaleza para arribar a alguna posible solución.

Importante

  • La comunicación de cuestiones dolorosas o complicadas no es tarea sencilla. Sin embargo, es muy probable que la vida te enfrente con alguna ocasión en la que te tocará hacerlo, y es entonces cuando deberás estar preparado. Ten confianza en tus intenciones.
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