Equipo CHM: Nunca Eres Siempre Así

NUNCA ERES SIEMPRE ASÍ

 ¿Sabías que nunca puedes bañarte dos veces en las mismas aguas de un río porque estás fluyen y se renuevan constantemente?

Pues al igual que un río, tú nunca eres siempre el/la mismo, pues a cada respiración estás cambiando completamente por dentro y por fuera.

¿Sabías que cada veinte días renuevas todas las células de tu piel?

¿Y que cada mes cambias toda el agua de tu cuerpo, siendo consciente que eres un 80 por ciento de agua?

¿Y que cada tres meses renuevas todas y cada una de las gotas de tu sangre?

¿Y que cada año cambias la totalidad de las 60 mil millones de células que componen tu cuerpo?

Así pues, no me digas que siempre eres el/la mismo, y mucho menos, que no puedes cambiar.

rio¿Sabías que desde que naciste estás modificando continuamente con tus pensamientos tu cerebro, formado por 100 mil millones de neuronas, y con él la manera de percibir y entender el mundo más inmediato que te rodea?

Y aún más, ¿sabías que con tus emociones y sentimientos estás transformado continuamente tus células y tu ADN a lo largo de tu vida?

Así pues, toma nota, y no me digas que no puedes cambiar.

Para cambiar tu vida debes cambiar por dentro, ya que nuestro mundo exterior es un reflejo de nuestro mundo interior.

Para cambiar tu vida debes fluir por la vida como un río, sin apegos de paisajes pues solo producen estancamientos.

Para cambiar tu vida debes fluir por la vida como un río, porque no hay espada que hiera el agua por mucha fuerza que intente al cortarla.

Para cambiar tu vida fluye por la vida como un río, convirtiendo a tus sentimientos en el maestro que ilumina y guía el curso de tu destino.

Para cambiar tu vida fluye por la vida como un río, renovando conscientemente tus pensamientos sabedor que eres el único responsable de qué conceptos, ideas, valores y percepciones deseas que entren y salgan de tu cerebro, que como piedras del río se modela a lo largo del trayecto.

Para cambiar tu vida fluye por la vida como un río de pensamientos y sentimientos, que fluyen y refluyen depurando todo lo que ya no te sirve en una transformación imparable que iniciaste el día en que naciste.

Amigo, no me digas que no puedes cambiar, porque al igual que el agua del río desde que leíste esto tú y yo ya no somos los mismos.

Y ahora que ya lo sabes, ¿a qué esperas a desestancarte y mostrarte felizmente renovado y diferente?

Tuyo es el cambio, porque está en ti, y con él el renacimiento diario.

Escrito por: Jesús A. Mármol. Copyright © 2011-2012 Inspirulina.com.  Con licencia de publicación a cargo del Grupo CHM Para Camino a la Grandeza.com.ve. Todos los Derechos reservados.

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