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Este mes no olvides (Maytte)

SOÑAR LO IMPOSIBLE

Busca una razón para vivir que te dé la motivación que necesitas, como un proyecto para construir tu propia empresa, irte a vivir en al campo, estudiar lo que te gusta, ser pintor o músico& no importa el tamaño de tu sueño, prepárate mentalmente para conseguirlo.

ENFOCARTE EN LO POSITIVO

La verdadera fuerza está en mantener una actitud positiva. El universo siempre conspira para que seas feliz. No te dejes manipular por los que quieren contagiarte con el miedo y la negatividad. Anímate, cambia esa visión pesimista y resalta todos los elementos positivos que están presentes alrededor de cada situación.

RECORDAR QUE TÚ ERES TAN IMPORTANTE COMO LOS DEMÁS

Muchas veces aprecias y valoras más a otras personas que a ti mismo. Cambia la forma

en la que te ves y comienza a reconocer y a resaltar no sólo los aspectos positivos de tu personalidad, sino todos los aportes positivos que traes a la vida de otras personas. Fortalece tu estima, trátate con gentileza y respeto, para que los demás te vean y te traten de la misma manera.

DISFRUTAR LA VIDA

Viniste aquí para ser feliz, no te sabotees esa posibilidad. Ámate a ti mismo, ama a tu pareja, a tus hijos, a tus padres, a tus amigos, siente amor por la gente… recuerda que la vida es un regalo y disfruta cada instante y cada suceso en tu día. Siéntete agradecido por todos los regalos y las bendiciones que has recibido, compártelas con los demás.

MEJORAR TU RELACIÓN CON LOS OTROS

No te quedes solo, toma la iniciativa de acercarte a los demás para compartir, especialmente con tus familiares y amigos. Aquellas personas que conocen el arte de tratar bien a terceros, saben que es muy importante la comunicación, el trato cariñoso, la tolerancia, el respeto y la aceptación de las diferencias personales. Recuerda que mantener relaciones personales sanas y gratificantes es una fuente de felicidad.

 

 

La felicidad no es sólo asunto de dinero (Maytte)

“Muchas veces tenemos todo lo que necesitamos para sentirnos a gusto con la vida, pero no somos capaces de reconocerlo”

Me llamó la atención un artículo publicado en la prestigiosa revista Forbes, que trataba acerca de la felicidad Vs. la economía en el mundo. En él salen muy bien parados países como Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia con un 82% de condiciones favorables, según arrojó la encuesta. Estos países poseen altas tasas de desarrollo económico y con una cobertura casi total de servicios públicos, seguridad social, salud… ¿Quién no estaría feliz con todo esto?

Para poder medir el grado de felicidad usaron dos tipos de variables. En el primero, les pidieron a los participantes que pensaran en lo satisfechos que se sentían con sus vidas en general y, después, les plantearon preguntas sobre cómo se habían sentido el día anterior. Estas respuestas permitieron a los investigadores saber si se sentían ¿satisfechos?, ¿estresados?, ¿plenos?, ¿motivados?, ¿deprimidos?, ¿realizados?, ¿obstinados?, ¿alegres?, ¿queridos?, ¿reconocidos?

Los investigadores encontraron pruebas de lo que ya se sospechaba: existe una relación directamente proporcional entre la satisfacción vital y los ingresos , o sea que el dinero sí contribuye con la felicidad… al menos con un cierto tipo de ella.

El dinero es un objeto que casi todos deseamos y buscamos durante la mayor parte de la vida, algunos con más obsesión que otros; por lo tanto, sería sorprendente que el hecho de tener éxito en esta búsqueda no influyera en el modo en que la gente evalúa sus vidas.

Pero en la felicidad también influyen otros factores. El estudio demostró que si bien los ingresos son importantes para la felicidad, otra variable que influye es lo que sentimos al pensar en nuestra realización personal y en nuestros proyectos para el futuro. La felicidad cotidiana suele asociarse con el grado de equilibrio emocional y social que mantengamos, y esto no se consigue con el dinero.

Un ejemplo es Costa Rica. Por sus niveles de felicidad, este país ocupa el sexto puesto mundial y el primero de América. Incluso, supera a países más ricos como Estados Unidos. Esto se debe a que las redes sociales de esta nación son muy estrechas y permiten que los individuos se sientan felices con lo que tienen, independientemente de su éxito financiero.

“Costa Rica es muy próspera en términos de relaciones sociales y emocionales”. Probablemente son ciertos aspectos de su sociedad lo que posibilita que las personas desarrollen relaciones más sanas y satisfactorias.

Y es que muchas veces tenemos todo lo que necesitamos para sentirnos a gusto con la vida, pero no somos capaces de reconocerlo. Pareciera que tener una larga lista de cosas que deseamos poseer nos impide ver y reconocer todos los elementos positivos con los que contamos. Generalmente tenemos nuestra atención fija en lo que deseamos alcanzar materialmente, con la intención de completar nuestro bienestar.

En la posibilidad de simplificar nuestra lista de necesidades se esconde la probabilidad de sentirnos realizados más fácilmente. La costumbre, muchas veces, atenta contra nuestra capacidad de observar y resaltar la belleza, la utilidad y lo extraordinario que resultan algunos elementos presentes en lo cotidiano. Alcanzar el equilibrio entre la satisfacción de nuestras necesidades materiales y nuestras necesidades emocionales, hará que disfrutemos de una vida más satisfactoria.

 

Unidos en oración (Teresa León)

Quiero pedirles que nos unamos en oración y visualización para pedir por nuestro país y por el planeta entero.

Debido a la intensa y continua lluvia que ha caído en Venezuela, son muchos los que están pasando por momentos difíciles y dolorosos.

Los temores de catástrofes mayores podrían aumentar; y creo que la mejor manera de contribuir a disipar esos temores y de ayudar es poniéndonos en oración y contribuyendo con nuestra energía para ser canales de luz divina para la sanación de nuestros países y nuestro planeta.

Tomemos unos 10 minutos para hacerlo, para pedir a Dios, para usar nuestro poder del pensamiento y nuestra energía como hijos de Dios que somos para unirnos en oración.

Como dijo Jesús, “cuando dos o más estén unidos en mi nombre, yo estaré allí”.

Si nos unimos a unas horas específicas sería mejor y mayor el efecto multiplicador; ponte de acuerdo con tus amigos y familiares para que escojan una hora (puede ser cada quien desde su casa); o simplemente di mentalmente que te estás uniendo a todos los que estén orando en ese momento. En un grupo, estaremos en oración a las 6 am, 12, 6 pm y 9 pm., y en cualquier momento que lo sintamos; unos 10 minutos bastan.

Escoge tú la oración que te conecte con el amor y la fe y a quien quieras pedirle.

Te propongo la siguiente visualización:

Invoco a nuestro maestro Jesús Cristo, a la Virgen, a los Ángeles para que nos den su protección divina, fe y amor. Padre, perdóname por todo lo que he contribuido a la contaminación del planeta. Lléname de amor y luz para contribuir a mi sanación y la de la naturaleza; que tu amor sane las heridas que hemos causado a la Tierra, que tu luz purifique nuestro planeta y nuestras mentes y corazones, que aprendamos lo que nos toca aprender, amparados en tu bondad. Llénanos de tu luz y amor y que desde nuestras mentes y corazones salga esa luz de amor y sanación hacia el corazón de la Tierra y que se calmen sus aguas, sus vientos y todos sus elementos, con tu poder divino, Amén.

Imagina que entra una luz blanca por tu cabeza que te conecta con la luz y amor del universo, de Dios, siéntela en tu corazón. Imagina y siente que esa luz se expande y te forma una esfera que te envuelve, en la que sólo puede entrar lo bueno. Imagina a la Tierra como un globo en tus manos, llenándose de la luz que entra en ti y sale por tu corazón. Llénate de amor y emite ese amor, a tu ciudad, a tu país, a tu planeta. Respira e imagina que tú y la Tierra se convierten en luz pura, y que estás acompañado por la divinidad. Da las gracias.

 

 

Claves para mejorar (Maytte)

El problema
Hola, Maytte, me encanta leer tus artículos porque siempre encuentro en ellos una buena reflexión que me motiva o me aclara algo. Mi problema es muy sencillo, pero difícil de solucionar. Desde pequeña me ha gustado complacer y consentir a mis personas queridas, y nunca tuve problema en hacerlo, hasta que ahora, que soy una persona adulta, he comenzado a sentir que alguna de ellas abusan de mi manera de ser. Yo no espero que me devuelvan lo que les he dado, pero no quiero sentirme culpable por tener que dejar de hacerlo, ahora que mi vida ha cambiado y ya tengo mis propias responsabilidades y ocupaciones. ¿Qué puedo hacer para marcar un límite y decirles “no” sin sentirme culpable? Sé que tengo derecho a hacerlo, pero me preocupa dejarlos como a la deriva. Gracias de antemano por tu comentario… M. S.

La solución
Comprendo como te sientes, por eso, es tiempo de que establezcas ciertos límites claros que te permitan mantener una relación más sana con ellos. Esto no significa abandonarlos sino compartir con ellos en términos más equitativos y responsables. Te sugiero que en lugar de disfrazar tus verdaderos pensamientos o sentimientos, te animes a expresarlos, con gentileza y cierta firmeza, sin darles muchas explicaciones y sin mostrarte insegura de hacerlo.

Busca siempre las mejores palabras para decir: “Lo siento mucho, pero no puedo quedar contigo para esa hora porque tengo otro compromiso previo”… No te sientas responsable de la situación del otro. Recuerda que cuando das muchas explicaciones para justificar tu negativa a complacer a la otra persona, muestras inseguridad y le das espacio al otro para seguir dándote razones hasta convencerte de que cambies tu respuesta negativa.

Evita preocuparte por la reacción que tendrá la otra persona cuando digas que no, porque es posible que tu hábito te haga decir, sólo unos segundos después, que lo harás… Recuerda que eres tú quien les enseñas a los demás a respetarte como persona y a valorar tu tiempo y disponibilidad, no te sientas temerosa de un posible rechazo. Fortalece la confianza en ti misma, valórate y siéntete segura para establecer límites firmes que le impidan a los otros manipularte.

Pregúntate qué es lo peor que puede pasar. ¿Te dejarán de querer, se alejarán de ti, se molestará la persona..? Tal vez. Pero también puede suceder que ellos aprendan a respetarte y acepten de buena gana tu negativa sabiendo que detrás de ella existe el mismo cariño y la misma disposición de compartir y cooperar.

Busca tu salud integral (Maytte)

“Tu felicidad depende de ti, de la capacidad y el valor que tengas para hacer cuanto sea necesario para sanar emocionalmente, limpiando tu espacio interior de todas esas emociones ligadas a los peores momentos”

Tal vez tú seas una de esas personas activas, luchadoras, entusiastas, que siempre tienen un comentario positivo para los demás, pero, que cuando llega el final del día, sienten la soledad y se conectan con las emociones de un pasado que no fue tan agradable. Recuerda la importancia que tiene aprender a liberar todas esa emociones reprimidas para sanar el alma, de manera que toda esa fortaleza y alegría que compartes con los demás puedan, también, ser tuyas internamente.

Más importante que mostrarnos como súper hombres o súper mujeres y aparentar que nada de lo que vivimos con dificultad nos afecta, es reconocer y aceptar la vida emocional que escondemos y guardamos adentro, aunque nadie más lo sepa. Tu felicidad depende de ti, de la capacidad y el valor que tengas para hacer cuanto sea necesario para sanar emocionalmente, limpiando tu espacio interior de todas esa emociones ligadas al recuerdo de los peores momentos de tu vida. Sólo así podrás abrirte para reconocer y disfrutar de todos los regalos y las pequeñas bendiciones que Dios te ofrezca.

Cuando te quedas con todas esas emociones negativas guardadas olvidas que ellas están ahí y que todavía necesitas liberarlas, para que no enfermen tu cuerpo ni terminen convirtiéndote en una olla de presión a punto de estallar.

Es posible que tu alma esté pidiéndote a gritos hacer un alto en tu camino para reflexionar, bajarle la velocidad a tus días y tomar la decisión de liberar toda esa carga emocional. No sigas cargando el peso del rencor, la tristeza, la impotencia, el miedo o la culpa. El pasado ya pasó y no puedes cambiarlo, entrégale a Dios esa situación para que te dé la fortaleza y la claridad que necesitas para afrontarla de la mejor manera.

Quiero recordarte que tú eres la persona más importante de todas, y que mereces estar sano por dentro y por fuera. Es tiempo de recuperar la plenitud de tu vida, sin prejuicios, sin culpa, sin resentimiento, temores o consideraciones negativas que todavía pudieran estar haciéndote sufrir.

¡Vamos, decide comenzar a vivir una nueva etapa de vida!

CLAVES PARA SANAR…

Desahógate: Encuentra una persona en quien puedas confiar, un amigo, un familiar o un buen profesional. Anímate a contarle con detalles alguna de esas vivencias que deseas sanar, hazlo desde tu niño porque si lo haces con el adulto, comenzarás a justificarlo todo y bloquearás tus verdaderas emociones. Déjalas salir y no las reprimas.

“Acepta y reconoce tu afectación: No es signo de debilidad aceptar que te han herido. Acéptalo y decide superarlo. ¿Cómo? Revive ese momento, siente la emoción que enterraste y luego imagina que la quemas y que sale de tu cuerpo para siempre.

“Perdona de verdad y olvida: Yo sé que muchas veces has intentado perdonar porque creíste que era lo más conveniente& pero sólo puedes perdonar y soltar los nudos que te mantienen atado al pasado cuando lo haces desde el corazón. Comprender y reconocer sus limitaciones hará que puedas hasta desearles la felicidad y la paz interior.

 

La tempestad y la calma (Maytte)

Esta semana quiero compartir con ustedes la siguiente historia…

“El rey dijo a los sabios de la corte: ‘Quiero hacer un precioso anillo, pero quiero guardar dentro de él algún sabio mensaje que pueda ayudarme en los momentos de desesperación total, y que ayude también a mis herederos y a los herederos de mis herederos para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño que quepa en el anillo’.

Los sabios pensaron, buscaron en los libros, pero no pudieron encontrar nada. Se hizo un concurso en todo el reino, y de la montaña bajó un viejo ermitaño diciendo:

‘Yo conozco el mensaje’. El anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo pasó al rey. “Voy a entregártelo, pero no lo leas, mantenlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a una situación”.

El tiempo pasó y el momento llegó. El territorio fue invadido y el rey perdió el trono. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus adversarios lo seguían. De pronto llegó a un lugar donde el camino se acababa y no había salida. De repente se acordó de su anillo. Lo abrió, sacó el papel y encontró el pequeño mensaje que sólo decía: ‘No te preocupes, esto también pasará’. Mientras lo leía sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que tan fieramente lo perseguían debieron haberse perdido en el bosque.

El rey se sintió profundamente agradecido con aquel místico desconocido, dobló el papel, y volvió a guardarlo en el anillo, reunió sus ejércitos y reconquistó el reino.

El día que entró victorioso a la capital hubo una gran celebración, pero el rey fue a buscar al ermitaño para agradecerle. ‘Majestad, no necesita darme las gracias, pero le pido que lea nuevamente el mensaje del anillo’.

‘¿Qué quieres decir?, preguntó el rey. ‘Ahora soy victorioso, el mundo está a mis pies’.
‘Este mensaje no es sólo para cuando estás derrotado, es también para cuando hayas triunfado’.
El rey abrió el anillo y leyó el mensaje:
‘No te preocupes, esto también pasará’. Y en medio de la muchedumbre que danzaba y bailaba, sintió la misma paz y el mismo silencio del bosque”.

Cuando nos sentimos atrapados en una situación difícil pensamos en todo lo negativo, en que es muy difícil, en que seguramente no tiene solución y que no podremos superarla& pero, si por un momento lográramos desconectar nuestra mente de estas ideas negativas y colocar nuestra atención en otra cosa, reflexionáramos acerca del significado de esta frase, seguramente vislumbraríamos una luz al final del túnel.

Ninguna situación o emoción es permanente, todo cambia y todo se transforma, es una ley de vida, como el día y la noche, como la tempestad y la calma. Siempre hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Debemos aprender a reconocerlos y aceptarlos para que nos sea más fácil superar los difíciles y disfrutar al máximo los de alegría y bienestar.

Deshacerse

Hojas al viento¿Ha tenido alguna vez un amor que no podías dejar ir?

Los años que han pasado.

Pero el amor sigue siendo la mayoría.

Me sentí tan cerca de ti.

Casi podía probarlo.

y …

He probado mucho de usted.

Estamos en caminos diferente.

Pero no puedo borrar esto.

Pienso en ello una y otra vez ….

que un caso que podría haber cambiado.

y que no lo hizo …

Pero esta es la vida.

La vida es un compromiso.

Tengo que cerrar los ojos.

y esperar que todos los nuevos tiempos lleguen.

Todavía pienso en ti.

Con el tiempo me voy a olvidar.

y será …

será bien.