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Claves para conectarnos con la generosidad…

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Lo más fácil es mostrar indiferencia y lo más difícil es tener el valor y la determinación para mostrar compasión y actuar en concordancia con ella.

Deberíamos ser solidarios y generosos en todo momento, especialmente con nuestros amigos y seres más queridos. Cuántas veces sabes que un amigo, un compañero de trabajo o un vecino tiene una necesidad y evitas hacer algo al respecto porque no te quieres involucrar…

Cada uno de nosotros tiene asignada una gran responsabilidad: vivir a plenitud y compartir el resultado positivo de ese proceso de aprendizaje y transformación con las demás personas, aunque estas sean desconocidas.

Muchas personas han tenido la intención de realizar una acción generosa o solidaria por otras personas, pero solo se quedaron en buenas intenciones. Tenemos que encontrar la manera más efectiva de ayudar, y dar los pasos necesarios para lograrlo.

Claves para conectarnos con la generosidad
Vuélvete practicante. 
No olvides lo que has vivido, leído y escuchado todo este tiempo acerca de cómo puedes mejorar tu vida y ponlo en práctica. Recuerda que son tus acciones y no tus ideas las que pueden transformar y mejorar tu mundo. Pregúntate cada día: ¿Qué puedo hacer hoy para mejorar mi vida o las de los demás? Y no pierdas la iniciativa de hacerlo.

Experimenta el deseo de compartir.
Empieza a compartir lo mejor de ti, con responsabilidad, amor y excelencia. Ama lo que haces para que el resultado de tu trabajo siempre sea positivo. Esta es la forma de sembrar prosperidad y abundancia en nuestro mundo. ¡Enciende tu luz y déjanos disfrutar de tu presencia en nuestras vidas!

Sé incondicional. 
Cuando realizas acciones solidarias esperando recibir un reconocimiento, una recompensa o una gratificación por tu esfuerzo, generalmente experimentas frustración y vacío.  Así que llénate de amor y ganas de prestar un servicio desinteresado y amoroso. Será el universo el que conspire para devolvértelo en el momento en que más lo necesites. Además, el sentimiento de alegría y satisfacción que experimentarás será tu recompensa inmediata.

Vence el temor.
Cuántas veces es el miedo a involucrarte, a lo que te pueda pasar o el temor de no poder ayudar efectivamente, lo que te impide hacer un alto, para auxiliar o apoyar a otro en un momento de dificultad o de necesidad. Vence el temor con amor y no tengas miedo de entregar lo mejor de ti.

Comienza hoy.
Deja de esperar y comienza a dar, para que sea la vida quien encuentre los instrumentos idóneos para devolvértelo en el momento justo.  Siéntete dispuesto y disponible para brindar tu apoyo a través de una palabra, un gesto, un detalle o una acción generosa y desinteresada dirigida a suavizar la vida o el momento de otra persona.

Recuerda que todo lo que haces por otro en un momento dado, alguien lo hará por ti o por un ser querido alguna vez.

ficha 2

Comunicadora social con más de 20 años llevando mensajes de esperanza, cambio y mejoramiento. Articulista y presentadora del programa “Hola Maytte” transmitido por Casa Club TV. Tiene cinco libros publicados.  Para mas información sobre esta maestra de vida visite su pagina web: maytte.com o síguela en twitter por @holamaytte

Copyright © 2013 Maytte Sepulveda.  Con licencia de publicación para Caminalagrandeza.com.ve.Todos los Derechos reservados.

 

Maytte: Un buen escucha

Es importante aprender a escuchar a las demás personas con atención, apertura y respeto para darles el espacio que les permita expresarse, sin interrumpirlas o invalidar sus argumentos simplemente porque son diferentes del nuestro o porque tratemos de anteponer a sus planteamientos nuestros juicios e ideas.

Escuchar con calma y atención no significa negar nuestros argumentos para darle la razón absoluta a los demás; más bien implica darnos el espacio necesario para aclarar nuestras ideas y elegir la respuesta o el comentario que vamos a hacer, para clarificar la situación o mantener la conversación con la otra persona, además de mostrarle que estamos sinceramente interesados en conocer su opinión y punto de vista.

Claves para escuchar con atención
• Siéntete interesado en escuchar a la persona que tienes delante de ti. Recuerda que los gestos revelan nuestra disposición al diálogo. Es importante que mantengas una postura relajada, sin cruzar los brazos y con una expresión amable que transmita confianza.

• Hazle saber que no estás apurado y que tienes tiempo para escucharla. A veces solo hacen falta unos minutos para que la persona se exprese y recupere la tranquilidad o la claridad que le hacía falta.

• En lugar de atender solo a las ideas que tienes en tu mente, practica escuchar a la otra persona, sin prejuicios y sin justificarte. Muéstrate interesado en conocer su punto de vista sin interrumpirla y sin corregirla. Cuando llegue tu momento de hablar, úsalo para decir lo que piensas o sientes, siempre de la mejor manera.

• Cuando vayas a conversar con una persona querida, recuerda colocarte en su lugar para comprender mejor sus comentarios y evitar así tomarlos de una manera personal. Elige las palabras adecuadas para expresarte y evita usar la agresión velada para lastimarla y tener que justificarte más tarde esgrimiendo una malentendido de tu parte.

• Evita dar consejos. Muchas veces, cuando la otra persona se siente escuchada, va encontrando por sí misma ideas que le ayudan. Otras veces, el solo hecho de poder expresar sus emociones o pensamientos en un espacio de confianza, le permite recuperar la claridad que le hacia falta.

• Con la expresión corporal, muéstrale a la persona que sigues atentamente la conversación. De vez en cuando asentir con un movimiento de tu cara o repetir alguna frase o comentario le reafirmará tu interés en continuar escuchando.

• Cuando la persona te lo pida, anímate a compartir tu punto de vista. Hazlo de forma respetuosa, recordando que una misma situación puede ser interpretada de manera distinta y que estas diferencias, en lugar de separarlos, pueden enriquecer la comunicación.