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El poder del alma: Un despertar definitivo (Segunda Parte)

La memoria de Axel, se hacía a la idea de que los sueños mezclados no eran una buena sensación para la mente. Cada mañana, Axel se despertaba con la boca seca, tras beber un poco de agua, hizo hincapié en las pesadillas diarias. Algo que ocurría muy a menudo desde el fallecimiento de su querida hermana.

Él estaba decidido a dar un vuelco a su vida, para ello tendría que ponerse en manos de un especialista, sin embargo no tenía muy claro que clase de ayuda. Su cuerpo ya no estaba para muchos trotes, a pesar de su juventud, las tinieblas del accidente y los típicos ataques de epilepsia le habían dejado marcas considerables.

Su amigo, tío, familiar más cercano, el único que le quedaba, intentaba sanarlo todas las mañanas, curaba las heridas de sus piernas con esponjitas, lo aseaba, lo vestía con sumo cuidado y le impartía clases particulares.

 

Teniendo en cuenta la crisis actual, el no poder pagar sus estudios o ir a la universidad como sus compañeros. Axel tenía un propósito en su amargada vida, estaba casi decidido a publicar su primera novela con tan sólo 8 años de edad. (Él mismo sabía que a partir de hoy, todo iba a ser distinto) Quería probar suerte en este campo literario, editando su primera obra de nombre:

05. El poder del alma

 

Acurrúquese a sabiendas de mí,

que volveré a vislumbrar,

buscando lo eterno y escondido.

 

Lucharé contra el aire morboso.

En mis músculos hallaré,

vida, volátil y útil.

(Adiós)

Tío no te pongas triste.
Este ya no es mi mundo.
(Habla el subconsciente)
Me marcho. Me evaporo.
Desaparezco o eso intento.

Mi labor ha concluido.
Mi sufrimiento sigue en auge.

Estoy preparado,
para descubrir el subterfugio.
El poder del alma,
me ha dado fuerza,
para ser una gota de lluvia,
difuminada en tu esencia.

06. Segundos de dolor
Leve parálisis.
Corazón epiléptico.
Familiar en el destierro.
Miedo en su pálpito.

Axel se disuelve,
en aguas de siempre.
Un don nadie se ha ido,
con un corazón decidido.

(Lágrimas cercanas)

No vuelvas resquebrajado.
Vuelve recubierto de ángel.

De oro, de savia, de Galadriel

07. Mundo por recorrer

Desprendimiento de retina,
ojos cambiantes sabor a luna,
espíritu uniforme, deformado.
Cordón umbilical enjaulado.

Hasta el sol hay un trecho.
Debo encontrar su reflejo.

Al deseo presente de explorar,
le añado las ganas de imaginar.

Del bosque a la estación.
Del colegio a la ilusión.

(Viaje astral)

Nuevamente catando magma de espacio,
colores afroditas, enjambres sustantivos.

Animaluchos que no están muertos,
más yo si lo estoy, pero estoy despierto.

Es hora de desempañar mi vida.
Debo ensuciar tu codicia.

No más condenas a tu esclavitud.
¡Pesadillas fuera!

Ya no soy tu esclavo, pesadilla.
Ahora soy un alma eterna, viajera.

CONTINUARÁ…

Copyright © 2009-2011 CHM. Francisco Javier

El Poder del Alma (Primera Parte)

Primera Parte – Recuerdos

Las horas llegaron a su punto más álgido, los relojes bailaban atrayendo honores. Un chirrido falto de aceite abría los portones de la fortaleza del animalucho, un pingüino de plástico desgastado, canturreando como un pollo frito. Hacía calor, era verano. Nuestro amigo Axel se adentraba en un sueño profundo. El despertador no surtía efecto.

Bombazos de palabrejas, sonidos extraños, la voz de Axel reclamaba justicia. El muchacho experimentaba espacios imposibles, terroríficos. Inexplorados por la mente humana. En sus sueños se le aparecía un fantasma, se trataba de una niña pequeña de rostro pálido. La misma pesadilla repetida durante 2 años seguidos.

 

El pequeño Axel no había olvidado tal desgarrador crimen, todas las noches aparecía fuera de su cuerpo, como si de un ente invisible se tratase. Él flotaba sonámbulo por el bosque, adentrándose en una cueva, hallando a una chiquilla tumbada pidiendo a gritos su salvación.

La niña de unos 4 años de edad, de nombre Elisabeth, era su hermana pequeña. Los padres de Axel y Elisabeth habían fallecido recientemente en un accidente de tráfico, Axel viajaba con ellos y desde hace unos meses, había sido operado, y posteriormente sentado en una silla de ruedas.

Actualmente residía con su tío en una pequeña granja, al oeste de Japón.

01. El baile de los relojes

Tic, tac, tic, tac,

once horas de la mañana,

el chirrido del pingüino.

Caso omiso a su susurro.

 

Tic, tac, tic, tac,

Uno en la pared blanca,

y otro en la mesilla.

Caso omiso en la distancia.

 

Tic, tac, tic, tac,

No puedo despertar.

Depresión ilógica.

Consternación dormida.

02. Sueño dispar

 

Es más sueño que vida,

un corazón a la deriva,

abierta está mi herida,

lágrimas con sed de apatía.

 

Acogido en la sombra,

flotando como una medusa,

transformado en aura,

alma sonámbula.

 

Es ella, la pequeña,

agita mis sentimientos,

babeando me clama, ¡Ayúdame!

Libérame de este infierno.

Me hiere, me traumatiza,

que sensación más mala.

Acabo hundido, rendido,

cayendo al oscuro abismo.

03. Despierto

Todo es fantasía, nada realidad,

son sueños sin avaricia,

corazones de papel,

desgarrados al pasar.

 

Trágica sensación,

no me puedo mover,

un despertar del presente,

cabizbajo, adolorido,

triste.

04. Sentimiento de culpa

(Axel se murmura)

 

Sino la hubiese abandonado,

esto nunca habría ocurrido…

 

CONTINUARÁ…

Copyright © 2009-2011 CHM. Francisco Javier